El autor del texto desea justificar un hecho incuestionable: todo hombre es pecador. El carácter universal del pecado ya había sido «explicado» anteriormente por otros relatos míticos. El autor tomará para el suyo poemas religiosos elaborados por otros pueblos orientales. La presencia del mal en el mundo es debida, no al enfado de los dioses, sino a la maldad de los hombres.
El relato bíblico busca, no tanto explicar lo ocurrido, sino justificar que todos los hombres son pecadores.
La escenografía, los personajes (incluida la serpiente) y el desarrollo de la acción son magistrales.
La gran tentación: ser como dioses, conocedores del bien y del mal. En diferentes épocas de la historia se ha ido en busca del Árbol de la Ciencia, del árbol de la inmortalidad (el mítico Gilgamés en época anterior al relato y otros aventureros en época muy posterior). Despojado el relato del ropaje mítico, es claro que habla más del origen del pecado que del «pecado original».
2. ORIENTACIONES CATEQUÉTICAS
«No se trata principalmente de que el hombre haya pecado (en Adán) y que esté corrompido, sino de que el hombre peca y se corrompe. Tenemos el pecado de Adán y Eva más próximo de lo que pensamos: está en nosotros mismos» (Nuevo Catecismo para Adultos).
— El magisterio eclesiástico, basado en el relato del génesis y en la explicación de Pablo, ha creado una doctrina sobre el pecado y su trasmisión que no se ajusta a la realidad del poligenismo.
— Son elementos míticos: los árboles del paraíso, la tentadora y locuaz serpiente, Adán y Eva, la caída al comer el fruto prohibido, el sentimiento de vergüenza al descubrir su desnudez (con la aparición del mal ven malicia donde antes había normalidad), la expulsión del paraíso. Son mitos cargados de gran contenido teológico.
— Contenido teológico expresado en lenguaje mítico: todos acusamos el peso del pecado; esta condición de pecador se hereda por el hecho de ser hombre y desde el mismo momento de ser hombre; el hombre sin pecado tendrá su paraíso al final de los tiempos; al ser todos pecadores, todos necesitamos la liberación de Cristo.
— Es más rico en contenido enfocar el pecado desde la «actitud de pecado», «situación de pecado», «pecado estructural»...
PARA LA REFLEXIÓN Y EL DIÁLOGO
1. ¿Qué verdades pretende inculcar el escritor sagrado?
2. ¿Qué elementos míticos hay en este relato?
3. ¿Cómo hay que entender el «pecado original»?
4. ¿Qué resonancias tiene este capítulo, proyectado en: — clave de la alianza,
— clave de misericordia
— clave cristiana (Rom 5,12)
Catequesis biíblicas para jóvenes y adultos, Irure M.
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